Favor poner en "Asunto" el título y autor del artículo |
Enero de 2001 |
|
El reto de la juventud |
|
Ernesto H. Ventura |
Enviar Voto
Articulo no. J1075
No soy joven, muy al contrario, pero admiro con orgullo la rebeldía de la juventud de hoy día. Incide como un fundamento necesario en el desarrollo de la humanidad. Respaldo la postura del no conformismo, pues es la fibra principal de los héroes de nuestra historia. Me complace la espontánea y "Libre Expresión", es parte de la libertad, uno de los derechos inalienables de los seres humanos. El reto de la juventud, no es nada envidiable. En ellos descansan las esperanzas de nosotros, los padres y madres de esta aldea Global también conocida como el Planeta Tierra. Pero mas aún, sin lugar a duda dependemos de nuestros jóvenes para logra un mundo mejor, lleno de paz, armonía, amor y tolerancia. Un mundo donde los valores verdaderos, a veces intangibles, sean los que decidan el destino de nuestra existencia, desarrollo y supervivencia. Les pertenece a ellos,
la juventud, la labor de romper las barreras
fronterizas, pues la realidad irrefutable es que somos ciudadanos del planeta tierra, y nada mas. Con debilidad la nueva generación no va a lograr las metas ni podrá enfrentar los retos a lo largo del arduo camino. Solamente con coraje y entereza, con fracasos y victorias es que pueden llegar a la realización de sus ideales que tanto necesita la sociedad. Como adultos tenemos la responsabilidad de estimular y apoyar a nuestros jóvenes. Debemos enseñarles transmitiéndole un conjunto de valores con los cuales ellos puedan desarrollarse y ser dignos ciudadanos incidiendo efectivamente de manera positiva en los cambios sociales y los gobiernos. Nunca quisiera tener hijos que disfruten de la amenidades superfluas. No señor, quiero que sean el producto de las durezas y que de ellas aprendan a respetar mostrando compasión a los necesitados. Que tengan la capacidad de la auto evaluación objetiva antes de juzgar a sus hermanos. Que sean humildes en las victoria y logros pero inflexibles
en las derrotas, convirtiéndose así en lideres con moral y ética. Quiero que piensen primero en sus deberes y después en los placeres. Que aprendan que en la simpleza se encuentra la verdadera sabiduría. Ya creo que es hora que nos hagamos concientes, como adultos, que el futuro esta en manos de la juventud. Es tiempo que entendamos de una vez y por todas que sin una educación en valores nuestros jóvenes jamás lograran una mejora en la sociedad en la cual se desempeñan. El reto de la juventud debe ser compartido por todos nosotros. De ellos es el futuro pero es nuestro deber en el presente el brindarles todo el apoyo y la educación posible para que ese futuro, no tan lejano, sea mucho mejor.
|