Inicio

Quienes Somos

Contactenos

Buscar Revista

Secciones

Indice Artículos

Editoriales

Enf. Latinoamérica

Gerencia En Acción

Literatura

Negocios

Mujer y Negocios

Tecno-Lógica

Naturalmente

Socio-Política

Revistas Previas

Arte

Medios Del Mundo

Tertulias

English

English Home

Contact Us

Article Archive

Political Issues

Social Issues

Economic Issues

General Articles

The Other Side

Origin

Poetry & Song

 


 

Calidad que aumenta sus beneficios

Ing. Alim. Claudia L. Teisaire
Ing. Alim. Juan Manuel Alderete

Gracias a la cortesía de Carola Dantiacq del SAGPyA / Programa Calidad de los Alimentos Argentinos


La implementación de Sistemas de Gestión de la Calidad (SGC) implica aumentar algunos costos para mejorar la calidad pero también disminuye la relación
costos/beneficios de la empresa.  Esto puede ser comprobado a través de los denominados Costos Relacionados con la Calidad.

Los consumidores exigen cada vez con más insistencia que se realicen mejoras en la calidad de los productos alimenticios que se les ofrecen y esta es, actualmente, una de las claves para entrar a los mercados nacionales e internacionales. Esta es una de las razones más fuertes por las que los empresarios recurren a la implementación de Sistemas de Gestión Calidad (SGC).

Uno de los mitos más difundidos en la industria sostiene que la gestión de la calidad representaría un incremento de los costos totales de producción. Pero es posible demostrar la inexactitud de este concepto, al analizar el impacto real de la gestión de la calidad en los costos de la empresa, ya que la implementación de un SGC provoca el incremento de algunos costos, pero contribuye a disminuir otros. Todos los costos que tienen que ver con la implementación de SGCs se engloban dentro de los llamados Costos Relacionados con la Calidad. 

Los Costos Relacionados con la Calidad se clasifican de la siguiente forma:

Costos de la Calidad: derivan de la implementación de sistemas de control y prevención. Se dividen en Costos de Prevención  que son aquellos en que se incurre al detectar y eliminar causas de defectos, a fin de llevarlos a su mínima expresión (por ejemplo los que derivan del planeamiento de la calidad, capacitación y entrenamiento del personal y mantenimiento preventivo) y Costos de Evaluación que implican la evaluación de un producto o servicio por etapas sucesivas desde el diseño hasta la entrega. Algunos elementos de esta última categoría son los costos por evaluación de suministro, evaluación de inventario, costos y mano de obra involucrados en la Investigación y el desarrollo de productos y servicios.

Costos de la Baja Calidad: Se dan cuando no se ha realizado una buena prevención y/o evaluación. Están dados por gastos innecesarios y evitables, que derivan finalmente en una pérdida de competitividad del producto o el servicio.

A su vez, los costos de la baja calidad pueden ser divididos en:

Costos por Defectos Internos que  están asociados con aquellos defectos que se encuentran antes de transferir el producto al cliente (y así el producto obtenido no se puede vender o se ofrece a un menor costo disminuyendo así el beneficio económico obtenido). Dentro de los costos producidos por defectos internos podemos incluir los costos de desperdicios y re-trabajo, de análisis de fallas y acciones correctivas, los que se derivan de fallas en las compras, de inspección del 100 % de la producción, de reinspección y re-análisis, de perdidas evitables, de fallas en diseño de productos y procesos, de pérdida de materiales y mano de obra y las rebajas al cliente para que acepte productos o servicios fuera de las especificaciones.

Costos por defectos externos que tienen que ver con defectos que se detectan cuando el producto está en manos al cliente, y pueden estar conformados por aquellos derivados de atender quejas y reclamos, con la devolución de artículos, cumplimiento de garantías, concesiones al cliente (a manera de compensación por los defectos detectados), multas y litigios y costos de reparación o reposición gratuitas de productos.

En la mayoría de las industrias y empresas prestadoras de servicios los Costos Relacionados con la Calidad se distribuyen de la siguiente manera:

  • En promedio, el 65% corresponde a los Costos de Baja Calidad.
  • Los Costos de Evaluación representan el 30%.
  • El 5% restante proviene de los Costos de Prevención.

Entonces, la experiencia recogida en empresas de distintos rubros demuestra que los costos relacionados con la calidad son muy altos. La mayoría de los mismos son evitables y solo sirven para encarecer los bienes y servicios producidos. Mediante un estudio detallado es factible probar que la gestión de la calidad lleva a  ahorros sustanciales para las empresas.

La puesta en marcha de un SGC supone siempre un aumento de los Costos de Prevención pero, con el tiempo, esta inversión en prevención deriva en un gran ahorro en todo lo referente a los Costos de la Baja Calidad. Esto se debe fundamentalmente a las sensibles disminuciones que se observan tanto en fallos internos como en fallos externos. A su vez, los SGC tienden a incrementar la confianza entre distintos actores de las diferentes etapas de la producción, de tal manera que disminuye la cantidad de los controles requeridos. De esta manera, los SGC provocan normalmente una baja en los Costos de Evaluación.

Asimismo, la disminución de los Costos Relacionados con la Calidad conlleva a una disminución de los gastos totales, mejorando sustancialmente la relación entre lo que se pone en juego y lo que se obtiene como resultado.

E-Mail: *

Comentarios: *

Subir

Diciembre 16, 2002