Inicio

Quienes Somos

Contactenos

Buscar Revista

Secciones

Indice Artículos

Editoriales

Enf. Latinoamérica

Gerencia En Acción

Literatura

Negocios

Mujer y Negocios

Tecno-Lógica

Naturalmente

Socio-Política

Revistas Previas

Arte

Medios Del Mundo

Tertulias

English

English Home

Contact Us

Article Archive

Political Issues

Social Issues

Economic Issues

General Articles

The Other Side

Origin

Poetry & Song

 

 

La Generación del Milenio

[Prócoro Hernández Oropez]

Horizonte


Hacia dónde marchan nuestros jóvenes, qué consumen, cuáles son sus gustos, tendencias, utopías y mitos. A muchos de nuestros chicos los vemos pasear por el malecón con indumentaria que refleja una despreocupación en el vestir, la mezclilla desteñida como elemento predominante. Las chicas con pantalón o falda abajo del ombligo, al estilo cantinflas; al igual que los muchachos, sólo que usan pantalones muy anchos y arrastrándolos. Una buena parte ya  fuma y toma, aún cuando estos no rebasan los 15 años. Además leen a Harry Porter y poca atención le prestaron a la película El Hombre Araña.

Esta generación, a diferencia de quienes venimos de los sesenta, ha vivido tiempos de cambios drásticos, con crisis económicas permanentes, divorcios y la formación de utopías basadas en la tecnología y la globalización económica y de enfermedades como el SIDA. Son utopías virtuales que en vez de darles certeza de progreso, generan pesimismo y desencanto.

A los especialistas en clasificar al ser humano, les ha dado en llamar a la juventud de este siglo, La Generación del Milenio. Antes le precedieron otras generaciones, como la generación de los Gls, soldados de la Segunda Guerra Mundial, parte de la llamada The Greast Generation (La Generación Mayor), luego la Generación Silenciosa y sus hijos los Baby Boomers, el grupo que cimentó el objetivo generacional como disciplina.

Más tarde los pronosticadores de tendencias y futurólogos anunciaron la llegada de la  Generación X y su epílogo la Y.

Afirma el futurólogo Strauss, en su libro Millennials Rising que antes definían a las generaciones por su año de nacimiento. Ahora, el marketing en función del objetivo ha llegado al punto en el que las actitudes generacionales se descifran y utilizan como punto de partida para la planificación de los medios.

Los Baby Boomers está conformada por varios millones de personas, nacidos entre 1946 y 1964. Son grandes compradores y consumidores compulsivos; padres liberados con dinero para gastar, sólo que le temen a palabras relacionadas con la edad.

La Generación X, nacidos entre 1961 y 1981, son cínicos y expertos en medios. Antes rebeldes, ahora son una gran fuerza económica; alienados, alternativos y sexies.

Generación Y, nacidos entre 1976 y 1981, son un subconjunto de la generación X. Estilo retro positivo: baile con swing, rap, grandes bandas, vida al aire libre,

La Generación del Milenio, nacidos entre 1982 y 2002, son expertos en tecnología y muy educados, multiculturales. Reciben bombardeos constantes de mensajes de los medios, acostumbrados al sexo y la violencia, tienen poder de compra, bailan Ska, música alegre, movida y contrastante.

La Generación "X"

¿Cómo surgió la Generación X? Se cuenta que un día Kurt Cobain, de treinta y un años de edad, se colocó el cañón del revólver en la sien derecha y disparó. Así, sin ninguna emoción aparente; sin, al parecer, sentir lo que hacía; y sin importarle su imagen pública, puso fin a su vida uno que era astro del rockn'roll en la última década del siglo XX.

Cobain era el ídolo de millones de jóvenes y el ganador de millones de dólares. No obstante, torturado por su propio éxito y destrozado por la droga, terminó así su vida. Fue interesante el título que le dieron. Lo llamaron el "Representante genuino de la Generación X".

Esta es la generación que representa una incógnita, como en el álgebra, en que una "X" representa la cantidad desconocida. Es una generación que los jóvenes mismos llaman "la generación airada, iracunda, colérica, loca".

El suicidio de Cobain consternó a miles de jóvenes. Una universitaria de Nueva York escribió lo siguiente: "Nos llaman la Generación X, y nadie sabe qué hacer con nosotros. Algunos practicamos el sexo libre, usamos drogas, nos embarazamos, cometemos abortos y nos enfermamos de SIDA. Buscamos cómo escapar de las drogas, del alcohol, de la cocaína y del crack. Somos víctimas de la violencia. Nos hallamos deprimidos, tristes, solitarios. Nos graduamos de las universidades para ir a vender hamburguesas o lavar autos en una gasolinera. Finalmente caemos en la psicoterapia, y un día nos suicidamos."

Esta chica se graduó con honores, pero el diploma universitario de nada le sirve. El desempleo es un monstruo que los persigue. Su futuro es una X.

Otro testimonio es el de Kirstie Doig, de Youth Intelligence, quien en la conferencia anual de la American Magazine Conference 2000, describió a la gente de la generación X, a la cual pertenece con palabras como las siguientes:

 “Mucha gente nos pregunta: ‘¿ustedes no son la generación apática?’ Porque cuando se habla de la Generación X la mayoría de la gente piensa en un tipo que se pasa horas despatarrado en un sillón, frente al televisor, con una cerveza en la mano, haciendo sólo eso durante casi todo el día: mirar tele. Pero eso fue a principios de la década del 90. Desde esa época hemos progresado bastante: tenemos familia, tenemos trabajo, disfrutamos de nuestros trabajos y de la vida.

En primer lugar, cuando pensamos en la generación X pensamos en personas de entre 24 y 37 años. Ya crecimos. Ya no somos adolescentes. Ésa es la generación siguiente (la Generación Y). Nosotros fuimos la primera generación que se crió con la ruptura verdadera del hogar tradicional. Durante nuestra infancia la cantidad de divorcios aumentó más de 50%. ¿Eso qué implica? ¿Confianza? Éramos niños que teníamos la llave de la puerta de casa desde chiquitos; éramos hijos en hogares uniparentales. Por primera vez dejaba de existir la idea de dos padres, dos hijos, un perro, un gato y una cerca blanca rodeando el jardín. Teníamos que arreglarnos solos”.

Y tiene toda la razón. Estos jóvenes se han enfrentado a duros retos. En ellos se han resquebrajado muchos paradigmas y valores morales. Como dice esta joven, fueron criados en un mundo decadente, escuchando frases inquietantes como: “Si comen tostadas van a tener cáncer”, o “diviértanse en la playa, pero cuiden de no pisar ninguna aguja”. Crecían mientras en todas partes dañábamos el medio ambiente. Y durante la década del ‘70 y principios de la del ‘80 la gente, de pronto, comenzó a darse cuenta. Pero aún no había soluciones. Ese enorme agujero en la capa de ozono nos iba a provocar cáncer de piel, pero aún no teníamos protector solar factor 30. Y ellos se preguntaban “¿qué vamos a hacer?”.

También se criaron con la amenaza de la muerte. Una amenaza que no estaba en la posibilidad de una guerra mundial, sino que estaba en la casa del vecino, en la calle, en la escuela. Y los mayores decían: “Digan siempre no a un extraño”; “cuidado con las relaciones sexuales, porque el embarazo no es el único peligro, también está la muerte”; “cuidado al cruzar la calle, miren antes a izquierda y derecha, pues un auto puede pasar a toda velocidad y aplastarlos”, o “cuidado al caminar por ciertos lugares, porque los puede matar una bala perdida”. Las escuelas tampoco eran ya lugares seguros. De manera que la amenaza de muerte estaba mucho más cerca que antes.

Cuando todos nos criticaban por no interesarnos en lo que estaba pasando en el mundo, era sólo porque estábamos muy ocupados tratando de manejar todos nuestros miedos, sentencia Kirstie Doig.

También crecieron en la década del '80, una década de codicia y ambición. “Nos enseñaron que debíamos querer tener ese Porsche rojo que nos llevara a nuestra mansión, elegantemente enfundados en un traje de Armani. Cuando llegamos a la década del 90 e intentamos conseguir nuestro primer empleo, adivinen qué pasaba: había recesión; no se podía tener ninguna de esas cosas que nos habían enseñado que deberíamos esforzarnos por conseguir”, advierte Doig.

Es una generación que bajó mucho en su rendimiento escolar. Dice Doig, “Parecíamos una generación de burros”. Quizá, la razón estriba, en que estos jóvenes estaban más preocupados en resolver sus miedos  y angustias que en las matemáticas, sin padres en casa para darles tranquilidad y apoyarlos en sus tareas académicas.

En cuanto a la Generación del Milenio, al definir a sus integrantes como a la generación que nació durante, o luego de 1982, Strauss los considera la más numerosa, la más rica, la mejor educada y la más étnicamente diversa de las generaciones. También fueron entrenados para ser actores y para alcanzar sus metaza. Aunque es una generación en construcción, habrá que seguirle las pistas; saber cuáles son sus íconos, sus hábitos y sus propuestas. Tal vez los Backstreet Boys, ya no sean sus ídolos.

E-Mail: *

Comentarios: *


Septiembre 23 de 2002

Subir

Los artículos o contenidos de este Sito Web NO pueden ser reproducidos total o parcialmente sin previa autorización escrita del autor y/o Revistainterforum.com ® Copyright 2000-2009
Latin America Consulting & Communications LLC (LACC)

 The Contents of the site are intellectual Property of Revistainterforum.com ® Copyright 2000-2009 and or the the author.   Reproduction in part or whole of any of this material without written permission constitutes a violation of the law.
Latin America Consulting & Communications LLC (LACC)