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12ª Mesa Redonda con el Gobierno de México 
The Economist

Disertación del Presidente Vicente Fox
Los Pinos, 24 de junio de 2002

 

Muy buenas tardes. Bienvenidas, bienvenidos a esta su casa, amigas y amigos.

Quiero iniciar por agradecer su invitación a participar nuevamente en la Mesa Redonda que organiza la revista The Economist, para reflexionar juntos, para reflexionar con ustedes sobre diversos temas de interés común.

Como bien dijo Roberto, hablando se entiende la gente y sobre todo, comunicándonos entre nosotros de manera objetiva porque luego, mucho de lo que se lee o se escucha no está ratificado por ningún lado o inclusive esta mal interpretado.

Así que ésta es una buena oportunidad de hablar objetivamente.

Durante el año que ha transcurrido desde nuestro encuentro anterior, el entorno económico internacional ha presentado una fuerte volatilidad. Ciertamente esos efectos se han hecho sentir en nuestro país.

Sin embargo, también podemos señalar que la economía mexicana ha sido capaz de navegar y de resistir mucho mejor que otras economías y mantener así perspectivas favorables al futuro.

Ello se debe a que México es un país fuerte y tiene una política económica responsable, capaz de mantener con firmeza el timón y avanzar hacia el destino que se ha fijado.

Eso también se debe a que hoy, México es la novena economía en tamaño en el mundo y que --además-- es la séptima en tamaño de balanza comercial.

Hemos definido un modelo de desarrollo que marca firmemente nuestro rumbo y que está constituido por cuatro principios muy claros que, en cierta medida, presenté en este mismo Foro el año pasado.

Seguimos congruentes y consistentes en nuestro avance hacia el futuro.

Estos cuatro principios son --primero-- el crecimiento económico con calidad, con el que buscamos fomentar el empleo, en un marco de estabilidad estructural y promovemos mejorar el ingreso de los trabajadores y de los ciudadanos.

El segundo es el de la competitividad, con el que deseamos poner a México al día y a la vanguardia en todos los ámbitos.

El de la gobernabilidad democrática, que tiene como fin garantizar el respeto pleno de las libertades ciudadanas y de los derechos humanos, a la vez que asegurar una lucha eficaz contra la inseguridad, la corrupción y la impunidad.

El tercero tiene que ver con el desarrollo humano y social, que se basa en una nueva estrategia que hemos denominado CONTIGO y que deja atrás el paternalismo, el asistencialismo y entramos de lleno a una fórmula de corresponsabilidad. CONTIGO --a diferencia de otras estrategias sociales-- tiene su punto de partida en la dignidad y la capacidad de las personas.

Estos cuatro principios están bien articulados y fundamentados en una posición que expliqué en mi Primer Informe de Gobierno y que hemos venido defendiendo desde tiempo atrás: la de un nuevo humanismo, una nueva manera de hacer las cosas. Es decir, de un humanismo moderno e innovador, a la vez que socialmente responsable.

Humanismo porque pone en el centro a la persona, al ser humano, con toda su dignidad y diversidad a la vez que con todas sus dimensiones y capacidades.

Moderno e innovador porque sabe que en el mundo globalizado de hoy, las naciones deben complementar estos valores humanistas fundamentales con la innovación y la competitividad.

Y lo llamamos socialmente responsable porque sabe que el fin de todo lo anterior es que todos y cada uno de los miembros de la sociedad cuenten con las oportunidades mínimas para realizar sus capacidades y alcanzar así una vida digna y productiva.

Así, sabemos a dónde queremos llegar, sabemos por qué queremos llegar ahí y también sabemos cómo estamos avanzando hacia allá.

En este año y medio hemos tenido avances muy importantes en el cambio y en la transición hacia la democracia, avances importantes en cada uno de los cuatro principios que constituyen nuestro modelo de desarrollo.

En primer lugar, los resultados de nuestra estrategia económica son muy positivos. La inflación y las tasas de interés se han reducido a niveles que los mexicanos y mexicanas, que las familias, no disfrutábamos desde hace muchos años, inclusive décadas. Por ejemplo, la inflación observada en el mes de mayo fue de 0.2 por ciento, la menor para este mes desde 1972.

Al mismo tiempo, hemos mejorado el perfil de la deuda pública, que ahora representa 24 por ciento del PIB. Y hemos mantenido el déficit fiscal dentro de los límites establecidos por la ley.

Es muy importante subrayar la importancia de este marco de estabilidad, ya que aparte de evitar que el ingreso y el patrimonio de los mexicanos se deteriore, como sucedió tan frecuentemente en el pasado, hacemos y generamos las condiciones indispensables para que se incremente el patrimonio de las familias y de las personas.

Además, se observan signos evidentes de una próxima recuperación económica. En los últimos cinco meses se han generado 211 mil puestos nuevos de trabajo, registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social, para que no queden dudas.

La producción industrial registró un incremento anual de ocho por ciento durante el mes de abril. Las exportaciones manufactureras crecieron en ese mes, en el mes de abril, en 8.8 por ciento con respecto al mismo mes del año anterior.

Y México no sólo no ha perdido posición con sus exportaciones en el mercado americano, sino ha crecido su participación, tanto el año pasado como en lo que va de este año.

Igual puedo mencionar que el caso del ramo agropecuario, de agricultura, ganadería, el año pasado tuvo un crecimiento en su Producto Interno Bruto del tres por ciento, y este año va por encima del cuatro por ciento este crecimiento.

Además, si en el año 2000 un productor agropecuario recibía en sus ingresos algo menos de 20 centavos por cada peso que paga el consumidor adquiriendo alimentos, el año pasado, en el año 2001, esa cifra ya fue de 30 centavos de cada peso que paga el consumidor. Y este año será de 36 centavos lo que recibirá el productor primario.

Yo quiero destacar también que los flujos de inversión extranjera directa han distinguido a México claramente de otras economías emergentes. Aún en el primer trimestre de este año la inversión extranjera directa que llegó a México fue de 2 mil 700 millones de dólares.

Ahora tenemos un menor riesgo-país, contamos con el grado de inversión de las tres principales agencias calificadoras del mundo y una mejor cotización en los bonos deuda externa mexicana. Por eso, la inversión externa sigue fluyendo a nuestro país.

Para consolidar las bases que nos permitan retomar la senda del crecimiento, vamos a continuar con una estricta disciplina en la conducción de la política económica.

Pueden estar plenamente seguros de que no nos apartaremos del camino de la disciplina, la consistencia y la responsabilidad. Y así, también en el mes de mayo hay los primeros indicadores que son muy positivos.

Uno de ellos, que la generación de energía eléctrica creció en ocho y medio por ciento para atender un mercado que está demandando más energía. Y en la parte industrial creció en algo más del cinco y medio por ciento para el mes de mayo.

El segundo eje de nuestra política de desarrollo, que promueve la competitividad y la inserción plena de México en los mercados internacionales, está compuesto de varios instrumentos, como el laboral, el empresarial, el tecnológico y el financiero.

Así, bajo nuestro Programa Nacional de Política Laboral, estamos impulsando una nueva cultura laboral, así como la creciente capacitación y colaboración entre empresarios y trabajadores, con el fin de aumentar la productividad en beneficio de ambos.

Bajo el Programa Desarrollo Empresarial estamos fomentando un entorno competitivo para las empresas, la formación empresarial para la competitividad, la integración económica regional y sectorial y el fortalecimiento de los mercados.

Hemos logrado que en lo que respecta al Gobierno Federal hoy sea posible abrir, constituir una empresa en un solo día. Además, nos hemos convertido ya en un actor muy importante en la economía internacional.

Tenemos 11 tratados comerciales con un total de 32 países, que abarca a 860 millones de consumidores; estamos reestructurando el sector de ciencia y tecnología, para poder darle la mayor atención, importancia y apoyo que sin duda se merece.

A su vez, el Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo --el PRONAFIDE-- contiene las estrategias orientadas a promover el ahorro interno para impulsar y detonar el gasto en inversión.

Y junto con éste, la creación de más y mejores empleos, fortalecer el sistema financiero para canalizar --de manera más eficiente-- los recursos a los proyectos de inversión más productivos; 16 iniciativas que tienen que ver con el sistema financiero mexicano han sido aprobadas por el Congreso de la Unión, la mayoría de ellas por unanimidad; 98 por ciento de las iniciativas del Ejecutivo han sido aprobadas, lo cual reconocemos ampliamente al Congreso de la Unión.

Igualmente, el PRONAFIDE pretende impulsar las reformas estructurales que permitan elevar la competitividad del país y ampliar las oportunidades de crecimiento a mediano plazo.

Es de todos conocido que en el rumbo que nos hemos trazado para cambiar a México, se encuentran un conjunto de reformas estructurales. Alcanzarlas no es responsabilidad ni en su caso mérito de un solo actor. Es responsabilidad y mérito de todos los Poderes de la Unión, así como de las distintas fuerzas políticas y sociales, al igual que de la ciudadanía misma.

Por eso es que el Poder Ejecutivo y el Legislativo hemos estado dialogando. Tal así lo demuestran las más de mil 500 comparecencias de secretarios de Estado y de encargados de dependencia al Congreso de la Unión durante el año 2001 y este año, serán muchas más de estas comparecencias en busca de esos acuerdos.

Hay casos en los que todavía no se han presentado Iniciativas, pero en los que también se está avanzando conjuntamente.

Hace poco se acordó --con el Poder Legislativo-- analizar la posibilidad de modificar las leyes secundarias, para aumentar la eficacia y eficiencia de las empresas eléctricas, como hemos estado propugnando.

Respecto a la reforma laboral, existe una mesa de trabajo, donde los agentes involucrados dialogan con el fin de presentar --en su momento-- las iniciativas que se deriven en acuerdos.

El tercer eje o principio de nuestro modelo de desarrollo es el de la gobernabilidad democrática. Y en este campo, los avances también han sido significativos.

México hoy cuenta con un Gobierno democrático, que respeta la pluralidad, que privilegia el diálogo y gobierna con la ley en la mano, en un marco de clara estabilidad e institucionalidad.

No sólo respetamos las libertades ciudadanas sino que las extendemos, como lo demuestra la aprobación --por el Congreso-- de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información.

Al mismo tiempo, estamos en esta lucha frontal para desterrar la impunidad y la corrupción.

Hemos iniciado una lucha bien coordinada y sin cuartel contra la delincuencia y contra los corruptos. Hemos tenido en este campo resultados muy importantes.

Nunca antes se habían reducido tanto los robos y asaltos en carreteras, nunca antes se habían desmembrado tantas bandas de secuestradores. Ya llevamos 19.

Nunca antes se había encarcelado a tantos capos del narcotráfico y miembros de bandas de crimen organizado: 10 mil 500 personas el año pasado fueron detenidas y llevadas a la cárcel como miembros de estos cárteles de la droga.

Nuestro cuarto eje central de acción es el de la política social.

Como señalé, hemos desarrollado en esta materia una nueva estrategia, con cuatro vertientes básicas: primero, capacidades, con un gran énfasis en la educación y la salud.

Más de 5 millones de becas este año, más de 300 mil para universidad.

Segundo: oportunidades. Oportunidades de mejorar ingreso, de mejorar calidad de vida con programas de empleo y capacitación para el trabajo; con programas de microcréditos, de cajas de ahorro y de proyectos productivos.

Tercer eje: seguridades o protección social, con verdaderos programas de seguridad social, como es el Seguro Popular, como es el Arranque Parejo en la Vida, como es el Seguro de Vida que se va a incluir en las cuatro millones 200 mil familias que reciben ese apoyo, mes a mes, para que los hijos estén en la escuela, para que los hijos estén en el centro de salud.

Y la cuarta vertiente es patrimonio, propiedades, con ambiciosos programas de ahorro y el más ambicioso programa en materia de vivienda con la construcción este año de 500 mil viviendas, 176 mil más que el año pasado, crecimiento de más del 50 por ciento.

Amigas y amigos:

Ustedes saben que en estos días la volatilidad financiera ha golpeado nuevamente a varios países de nuestro continente y ha llevado al incremento de su riesgo país, así como al realineamiento de algunas monedas respecto de otras.

Como en otras ocasiones en que esto ha ocurrido, en los meses pasados la economía mexicana, por supuesto, también se ve afectada, aunque en mucho menor grado.

Sin embargo, nuestra economía nuevamente demuestra su fortaleza ante estas turbulencias de la economía mundial, aunque, por supuesto, no podemos ni vamos a bajar la guardia.

Para minimizar el impacto de los contagios financieros internacionales se requiere disciplina fiscal, consistencia y congruencia en las decisiones. Se requiere fortalecer las instituciones, para que permitan procesar las diferencias en un marco de civilidad y Estado de Derecho.

Y se requiere responsabilidad y madurez en los actores políticos para mantener la gobernabilidad.

Que nadie lo dude, mí Gobierno va a actuar con disciplina, constancia, responsabilidad y madurez política, a fin de minimizar el riesgo de contagio internacional si existiere, y a fin de mantener la estabilidad que se requiere para seguir siendo un destino atractivo a la inversión y así crecer y generar más y mejores oportunidades de empleo para todas las familias mexicanas.

Mantendremos, acrecentaremos la búsqueda de los consensos necesarios para mantener nuestro avance por la ruta del cambio dentro de la estabilidad.

Como dije al principio, México es un país fuerte, tiene una política económica responsable. Tenemos claridad de rumbo, de modelo, de doctrina, tenemos capacidad para mantener con firmeza el timón, tenemos una sociedad trabajadora y responsable.

Por ello, no me cabe la menor duda de que caminamos firmemente para ubicar a nuestro país al día y a la vanguardia.

Muchas gracias.

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Junio 30, 2002

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