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En
los casi ya 100 años transcurridos desde la creación de la Organización
Panamericana de la Salud (OPS) se logró erradicar la viruela a nivel
mundial, se eliminó la poliomielitis de las Américas y se han hecho
avances considerables para librar al continente del sarampión.
Además,
ha aumentado la esperanza de vida y han bajado las tasas de mortalidad
infantil en el continente; las brechas en el ámbito de la salud entre ricos
y pobres han disminuido; se han establecido protocolos para proteger los
suministros de sangre; y los países han progresado considerablemente para
mejorar la seguridad del agua y combatir enfermedades antiguas que han
reaparecido recientemente como el cólera, el dengue y la tuberculosis.
Estos
éxitos singulares en el ámbito de la salud pública se han logrado en gran
parte gracias a las medidas que, en forma conjunta, adoptaron la Organización
Panamericana de la Salud y los gobiernos de la región.
Cabe
decir que los verdaderos esfuerzos en el terreno de la salud pública
empezaron el 2 de diciembre de 1902, cuando los países del continente
luchaban para combatir una epidemia de fiebre amarilla que se había
propagado desde América Latina hasta los Estados Unidos por conducto del
comercio marítimo. Se convocó una Primera Convención Sanitaria
Internacional de las Repúblicas Americanas, que se celebraría en el
Willard Hotel en Washington, D.C., con la asistencia de un grupo de personas
visionarias y pragmáticas que representaban a 11 naciones. Estas personas,
reconociendo la necesidad de un ataque frontal y coordinado para lograr la
erradicación de enfermedades, crearon la entidad antecesora de la OPS y
marcaron los comienzos del organismo de salud internacional de más larga
vida, la Oficina Sanitaria Panamericana.
Las
primeras funciones de la Oficina fueron recopilar datos sobre las
condiciones sanitarias, investigar los "brotes de enfermedades epidémicas"
y proteger la salud pública en todos los países, con miras a eliminar las
enfermedades y hacer cumplir el saneamiento de los puertos marítimos. De
inmediato, la eliminación de los mosquitos se convirtió en el centro de la
acción sanitaria, lo cual generó beneficios directos para la salud de la
población.
En
1924, se ampliaron las funciones y las responsabilidades de la Oficina
gracias a la firma, por 18 países de las Américas, del Código Sanitario
Panamericano. La firma del Código tuvo lugar en La Habana, Cuba, durante la
Séptima Conferencia Sanitaria Panamericana. Con el correr de los años, el
Código, que fue ratificado por todas las repúblicas de las Américas y
sigue estando vigente hoy en día, hizo de la Oficina el principal organismo
coordinador de las actividades internacionales de salud en el continente. El
Código representaba el mayor logro en la formulación de políticas
sanitarias en la región y la culminación de varios decenios de iniciativas
encaminadas a prolongar la vida y velar por el bienestar de la población.
En
1949, la Oficina se convirtió en la Oficina Regional de la Organización
Mundial de la Salud y se integró en el sistema de las Naciones Unidas. En
1950, mediante el convenio formal firmado con la Organización de los
Estados Americanos, pasó a ser la organización especializada para la salud
del Sistema Interamericano. En 1958, se cambió el nombre anterior por el de
Organización Panamericana de la Salud.
Por
varias generaciones, los hombres y las mujeres de la OPS han constituido un
grupo de esforzados trabajadores de salud, en su mayoría anónimos, que
marcaron la ruta del progreso hacia la salud para todos. Gracias a ellos, se
pusieron en marcha la estructura y las iniciativas que ayudaron a la OPS a
convertirse en el ejecutor de muchas iniciativas pioneras.
Fue
la primera organización internacional de salud en crear un frente unido
contra la propagación de epidemias y enfermedades que asolaron al
continente a finales de siglo.
Su
programa de erradicación de la viruela, iniciado en 1949, utilizó una
nueva vacuna liofilizada que sentó las bases y estableció la norma para la
erradicación mundial de la enfermedad en 1978, además de crear las
condiciones para futuras campañas de erradicación de otras enfermedades,
entre ellas la poliomielitis y el sarampión.
Fue
también el primer organismo en prestar cooperación técnica directa con
miras a prevenir, controlar y erradicar las enfermedades y promover la
salud; estimular la investigación; formar y adiestrar a los trabajadores de
salud, e informar a los profesionales y al público acerca de aspectos científicos,
técnicos y sociales de la salud.
A
lo largo de estos años, el alcance de la Organización siguió ampliándose.
La importancia asignada inicialmente a someter a cuarentena los casos de
ciertas enfermedades dio lugar a iniciativas que contribuyeron a cristalizar
la obligación moral y política de los países de mejorar la salud de toda
la sociedad y de reducir la brecha entre los "privilegiados" y los
"desfavorecidos" en el ámbito de la salud. La OPS trabajó
incansablemente para lograr que este progreso llegara al mayor número
posible de personas, a objeto de mitigar el sufrimiento causado por las
enfermedades transmisibles y crónicas, además de fomentar el mejoramiento
de la educación y de las condiciones ambientales para mejorar la vida de
todos, pero especialmente de los pobres.
Hoy
en día, la Organización Panamericana de la Salud es una coalición de países
que abarca alrededor de 30% de la masa terrestre y aproximadamente 14% de la
población actual del mundo. Desde su Sede en Washington, D.C., dirige a
expertos científicos y técnicos en 27 oficinas de país y en nueve centros
científicos. Las autoridades sanitarias de los Estados Miembros de la OPS
establecen las políticas técnicas y administrativas de la OPS por conducto
de sus Cuerpos Directivos. Los Estados Miembros de la OPS son los 35 países
de las Américas; Puerto Rico es miembro asociado. Francia, los Países
Bajos y el Reino Unido son Estados Participantes, y Portugal y España son
Estados Observadores.
La
misión de la OPS, tal como se estipula en su Constitución, no ha variado:
ayudar a que los países del continente americano colaboren para combatir
las enfermedades, prolongar la vida y promover la salud física y mental de
las personas. Actualmente, cuando el continente debe hacer frente a tantas
amenazas para la salud, la OPS es más importante que nunca.
Abril 23, 2001
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