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Las Microempresas, las PYMES y Latinoamérica

© Lic. Genaro D. Salom & Sahnya Shulterbrandt


Introducción

Los problemas mayores en Latinoamérica son, entre otros, el desequilibrio económico, los desordenes sociales, la pobreza generalizada y la corrupción social, empresarial y gubernamental los cuales están directamente relacionados y afectan las micros y las PYMES (pequeñas y medianas empresas).  La escasez de estadísticas “confiables” en muchas áreas se añade a las dificultades para encontrar soluciones definitivas a estos problemas.

Las PYMES no cuentan con los recursos financieros y tecnológicos con que cuentan las grandes empresas.  Tampoco gozan del apoyo que necesitan por parte de sus gobiernos, por lo que la brecha entre estas y las grandes empresas, muchas de ellas “monopolios”, cada día se hace más difícil de finiquitar.

La desorganización generalizada, falta de leyes anti-monopólicas, el no-cumplimiento las leyes existentes y la corrupción como medio de conducta social, conlleva a que las posibles propuestas y soluciones no se implementen expeditamente, o simplemente sean ignoradas.  Para muestra un botón: la reciente denuncia de corrupción en el manejo de los fondos de un proyecto para capacitación de PYMES, según se hizo eco la prensa panameña.  La mencionada falta de estadísticas “confiables”  hace que los diagnósticos objetivos se dificulten o se hagan imposibles de realizar.  

Otro elemento de suma importancia es la creación de un marco epistemológico homogéneo regional.  Una clara definición de qué es una micro, pequeña o mediana empresa es imprescindible para todos, incluso para los mismos empresarios.  Incluimos a las microempresas en este escenario porque son de tanta o más importancia que las PYMES.

La microempresa, en muchas sociedades, supera en número humano y volumen de transacciones monetarias a las PYMES.  Por consiguiente, tanto la micro, como las PYMES deben de ser abordadas y definidas para entonces poder establecer estadísticas, soluciones y métodos a lo que ahora algunos consideran como problemáticas insolubles y frustrantes.  Pero este problema del marco conceptual tiene ya varios lustros. 

Estas marginadas microempresas se elevan a un 30 o 40 por ciento de la población activa, figura conservativa si analizamos algunos países individualmente.  La mayoría de estas entidades comerciales se hayan operando ilegítimamente, más por necesidad y desconocimiento, que por una intención predeterminada de mantenerse al margen de la ley.  

En muchas ocasiones sus empleados y hasta sus propietarios viven muy por debajo de los niveles de pobreza.  Por lo tanto estamos hablando de una “sociedad microempresa” sin controles, asistencia gubernamental y totalmente arrinconadas en un mundo en rápido proceso de cambios, y por qué no decirlo, condenadas al estancamiento y el fracaso.

Esto significa que mirándolo fríamente pudiésemos teorizar que, este por ciento elevado “no tiene ninguna oportunidad de desarrollarse”.  El tiempo no perdona y las nuevas tecnologías y la vertiginosa globalización no permitirán que este alto segmento de las sociedades latinoamericanas pueda obtener un nivel de vida digno. 

Las Microempresas

A grandes rasgos se pudiese definir una microempresa como: “Cualquier entidad, aún sea esta unipersonal, que opere, legitima o ilegítimamente.”  Otras particularidades que se dan en este tipo de “empresa” es que en los casos de las microempresas unipersonales, esta persona sea simultáneamente empleada de otra instancia, ya sea esta publica o privada. 

El empleado de una empresa de servicios eléctricos, que recibe un salario por su gestión de trabajo, es un empleado legitimo.  Si este individuo realiza trabajos por su cuenta y recibe beneficios metálicos directos sin que estos sean canalizados por la empresa empleadora, puede ser considerado un “microempresario”, independientemente de la discusión ética de si lo hace durante o después de su jornada. 

De una u otra forma hay quienes podemos considerar que dicho señor esta defraudando a la empresa en la cual esta empleado.   Él “tiene un negocio dentro de otro negocio”.  Lo consideramos así porque en numerosos casos usa materiales y contactos de la empresa empleadora.

Esta situación es común en todas partes.  La gran diferencia consiste en que en los países industrializados el por ciento es mínimo, en comparación con la realidad en nuestros países latinoamericanos y existen muchas maneras de mantener esta problemática en “Check”.   

Las causas del fenómeno “sociedad microempresa”

Algunas de las causas que han conllevado a que las microempresas se hayan convertido en “sociedades microempresarias” y que los niveles de pobreza y marginalidad sean tan elevados y vergonzosos:

   Una sociedad sin educación suficiente como para elegir representantes competentes y para hacer respetar sus derechos y cumplir sus obligaciones;

   Corrupción generalizada por funcionarios gubernamentales;

   Falta de formación profesional administrativa de funcionarios y empleados públicos y la ausencia de una verdadera carrera de administración publica;

    Políticas gubernamentales y estructuras legales proteccionistas de sistemas monopólicos, en algunos casos justificadas en falsos nacionalismos.
    
a) Los monopolios son entidades, en todo el sentido de la palabra, ilícitas y corruptas.

     El incumplimiento o ausencia de leyes anti-monopolio.

     La falta de incentivos gubernamentales apoyando las microempresas con prestamos a tasas de interés accesibles y programas “reales” de “educación y capacitación”

     Bajos salarios para la empleomanía, promoviendo de esta manera el multi-empleo o el subempleo.  Esto, es quizás el mayor catalítico que conlleva a la corrupción de los funcionarios las sociedades y a que las microempresas operen ilegítimamente.

     La resistencia a la integración nacional y regional, o sea, la continuidad ilógica del paternalismo, caudillismo y nacionalismo fanatizado.

     El tener por norma operativa e idiosincrasia que, "para poder desarrollarse o crecer es necesario destruir a la competencia.", sin poder entender que la “competencia es sana y un valioso instrumento del desarrollo”.

     La discriminación del genero (machismo) y marginación étnica.

     Las violaciones y violentaciones de los derechos humanos.

     La cooperación internacional, en muchos casos, va a manos de funcionarios y empresarios corruptos y poco llega a manos de los necesitados o supuestos beneficiarios.

Pudiésemos agregar más a esta lista de realidades, pero sólo con estas mencionadas tenemos las manos llenas.

Posibles y necesarias soluciones 

Obviamente, las primeras medidas serian el revertir las causas arriba mencionadas mirándolo desde una óptica algo filosófica que reza: “El triunfo es el fracaso virado al revez”.  Entonces pudiésemos empezar a implementar algunos cambios como:

     La implementación de salarios dignos a los funcionarios de los gobiernos incluyendo servidores públicos como la policía, servicios sociales, etc.

     La creación de una serie de incentivos que permitan que las microempresas puedan desarrollarse y crecer.  Esto se pudiese lograr mediante:

     a) Permisos y licencias operativas a un costo simbólico mínimo, acompañadas con programas de educación y capacitación.

     b) Prestamos a mínimo interés y a largo plazo.

     c) Descentralización de los poderes del estado, especialmente el poder judicial.

     d) La aplicación y creación de leyes anti-monopolio.

     e) La integración y entendimiento de la necesidad del libre mercado, pues va a ser una realidad, haciéndolo sin comprometer los productos nacionales.  Esto significa el potencializar los recursos nacionales y obtener el máximo de calidad sin desperdicios. El libre comercio, por defecto, fuerza a las naciones a competir “sanamente”.

     f) La abolición de los “conceptos” paternalistas y caudillistas e integrarse a procesos proactivos  y unificadores en un  ambiente comercial de “sana competencia”

     Las Instituciones internacionales de cooperación deben de tener participación activa de representantes de las pymes y las sociedades donde las microempresas prevalecen. Y, que esta representación tenga un peso en las tomas de decisiones de manera igualitaria.

Las PYMES: su definición

Realmente no conozco una definición clara que establezca los parámetros de manera congruente los cuales diferencien la pequeña empresa de la mediana.  Más aun, tampoco puedo decir que existen estos parámetros para las mega empresas. 

Lo único que puedo sustanciar es que en muchos países existen parámetros basados en el promedio de ventas brutas, el número de empleados, las tablas impuestales y otros mecanismos y formulas económicas que permiten categorizar a estas entidades de manera más congruente y eficiente. 

Por lo tanto, el estado tiene a su favor no solo las valiosas estadísticas sino que puede manejar su economía con un sentido logístico más objetivo, práctico y beneficioso para la sociedad.  Como agregado disfruta de ingresos los cuales no obtuviera sin los parámetros mencionados.

Las PYMES en Latinoamérica

Es sumamente obvio que no hay una homogeneidad regional en lo que se refieran a los parámetros de definición.  No hay consensos con el propósito de lograr esta meta por parte de muchos gobiernos, en muchos casos “no esta en sus mejores intereses.”  Son mas bien las instancias internacionales que abogan para llegar a estas metas de suma importancia.

Sin la clara definición de las PYMES al mimo tiempo abordando seriamente el tema de las microempresas, Latinoamérica cada día que pasa permanece estancada como bloque regional, sino es que se retraza más en los procesos de desarrollo y crecimiento.  Los abismales desequilibrios entre los salarios y estándar de vida son causa de preocupación.  Muchos de los gobiernos entrantes y sus funcionarios simplemente “detienen la continuidad” retrazando más el desarrollo social y el crecimiento económico.

Con los hechos acontecidos recientemente en Argentina, muchos funcionarios han justificado sus operaciones señalando el que su país no tiene una elevada deuda externa y que el déficit fiscal no es elevado o alarmante.  Estos indicadores no son suficientes para garantizar una economía saludable.  Es propicio mencionar el que porque un país no tenga una elevada deuda externa o porque tenga un alto déficit fiscal no necesariamente tiene una condición de fragilidad económica o social.  Un buen ejemplo de esto lo tenemos si analizamos el déficit fiscal de los EE.UU.  Se puede decir que los EE.UU., desde el punto de vista contable, “están quebrados” y “viven quebrados” desde hace décadas.  Este déficit ha incrementado durante los años.

Muy al contrario, estos dos indicadores más que positivos podrían simplemente una alerta para medir otros síntomas antes de concluir en la solidez y la solvencia de una nación.  Otros indicadores como el crecimiento en la tasa de analfabetismo, incremento en la deserción escolar, aumento en las enfermedades, carencia de estructuras saláriales equitativas, seguridades sociales, aspectos de la infraestructura, la construcción, etc,.  Estos indicadores, “reales” y tangibles en un estado saludable son los que permiten un digno nivel de vida a la sociedad.

PYMES y Políticas Gubernamentales

Las micro, pequeñas y medianas empresas competitivas y sostenibles marcan la diferencia entre las naciones de norte y el sur.    Estas economías más robustas generan y mantienen fuentes de empleos con salarios competitivos, se preocupan por la constante preparación de su personal, haciéndolos más competentes y con mejores niveles de educación, contribuyendo a mejorar el nivel de vida de la población.  Esta cultura o idiosincrasia socio-económica es el mayor potencial de las naciones para reducir la pobreza y la marginalidad.

Un gobierno que incentive con políticas nacionales el surgimiento de nuevas PYMES y el fortalecimiento estructural de las que ya existe, garantiza no solo su éxito, sino una notable mejora en la balanza comercial de su país.   Medidas concretas para reducir a la mínima expresión la mortandad de las empresas en el marco de los acuerdos internacionales que estamos implementando, y en especial de las micro y las PYMES, son imprescindible para garantizar un equilibrio económico en la nación.  “Las herramientas de gestión empresarial básicas” son los elementos fundamentales en el proceso de formación empresarial, según lo señala la GTZ Alemana.

Nuestras naciones requieren de la implementación de planes con una óptica global coherentemente estructurados, tomando en consideración las áreas fiscales, jurídicas, etc.  

Es de extrema importancia para el desarrollo comercial y la inversión extranjera la continuidad de las iniciativas en los procesos de transición de poder.  Esto seria un elemento fundamental y positivo para generar la confianza no solo de la población local, sino también de los inversionistas extranjeros. El apoyo no deberá limitarse a las empresas solamente, sino que deberá extenderse a sus recursos humanos.  

En la sociedad de la información, contrario a lo que muchos empresarios piensan, la formación del personal es un elemento indispensable para el éxito.   

Nuestros países deberán apostar al apoyo de:

  • Nuevas iniciativas;

  • Productos no tradicionales; 

  • Productos terminados. 

Esta será una manera de reducir la falta de competitividad de nuestros productos y/o las limitantes de manejo de productos de corta vida útil, con las otras complicaciones que esto conlleva (problemas de condiciones de almacenamiento, fitosanitarios, etc.)

También debe garantizarse la homogeneidad en las políticas implementadas, sin que las iniciativas tiendan a beneficiar un sector en particular, pero debemos replantearnos la formación de nuestros jóvenes y adolescentes y revisar si su currículo académico de escuelas, colegios y universidades están enfocados para hacerles personas competentes en el mercado global en el cual se desempeñaran y no en enfatizar en una realidad nacional desfasada en la que seguimos reproduciendo el mismo esquema de hace un cuarto de siglo.  

Las condiciones económicas en Latinoamérica han mejorado muy poco y no podemos, en buena conciencia, culpar ni a ningún país u organismo internacional por ello.  Tampoco seamos tan arcaicos que pensemos que el libre comercio y la globalización se detendrán.  Si decimos que nos explotan es porque nos dejamos explotar.  La estabilidad socio-política esta estrechamente ligada a las economías de nuestros países.  En Latinoamérica y el Caribe la inestabilidad sobrepasa la estabilidad.

Si algún país en Latinoamérica tiene un por ciento pequeño de similitud con lo aquí expuesto me temo que debe de empezar a pensar 180 grados opuesto a como piensan ahora.  Gozamos de inconmensurables recursos naturales y humanos, lo que nos falta es él ponerlos en uso a nuestro favor mediante cambios drásticos de idiosincrasias comerciales y sociales.

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Agosto 11, 2002

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